Música
miércoles, 18 de noviembre de 2015
Ni cincuenta.
Rota, como mis venas ese día. Exhausta, de intentar ser algo que no
podía. Loca depresiva que llora palabras en el baño, vomitando recuerdos
y promesas que fueron hechas en vano. El querer y no poder el corazón
me explota, mismo efecto de una granada que sin el seguro tocas. Los
pálpitos salvajes cuando recibía cada uno de tus mensajes, la mentira de
creer que todo lo guardabas bajo llave. Me asfixiaba de promesas en el
aire, cosas que dijimos los dos y no cumplía nadie. ¿Y desde cuándo una
sonrisa duele más que alivia? No me mires más, ya no quiero tus
caricias. El saber que tan solo te ve como un nombre más que añadir, el
saber que tiene una lista con diez chicas antes que a tí. Menuda
competencia, y yo ni si quiera te catalogo como premio, si te preguntas
que por qué me marché, consúltalo a todos los de tu gremio. Traicioné
mis principios por no traicionarte tí, y ahora míranos, lo único que
siento hacia tí es rencor. Y te prometo que si hubiese la opción de
retroceder la escogería, te juro por lo que más quieras que ya no te
quiero en mi vida. Ojalá algún día te des cuenta, que lo que hice yo por
tí no lo harán ni cincuenta.
martes, 17 de noviembre de 2015
Rota.
Quizás lo fácil para todos es seguir aparentando que todo va bien,
supongo que a ninguno nos resulta cómodo tener a varias personas
preguntando que qué te pasa. Lo fácil es ir tu solo contra el mundo, o al
menos en esos cinco minutos que te lavas la cara e intentas dejar de
llorar porque tienes que salir de casa. Pensamos que fingir es lo
fácil, y hay otros que piensan que llorar es de cobardes, y que sonreír
cuando estás roto por dentro es de fuertes. No digo que no, pero tan
fuerte es el que tiene cojones para llorar delante de alguien como el
que se guarda todas sus lágrimas. Saltar todas las piedras del camino a
veces es demasiado duro, porque el salto no es tan alto y te das de
boca contra el suelo todo el rato, una vez tras otra. Te pasas la noche
entre tus sábanas llorando, y luego intentas hacer como si nada hubiera
pasado.. ¿quién no lo a hecho alguna vez? Te levantas y sonríes, y si
alguien nota algo, tú ya sabes que decir: 'Sólo estoy cansado'. Y en
verdad tampoco estás diciendo nada que no sea cierto, porque estás cansado,
cansado de vivir. Cansado de tener que aguantar cosas que no deberías
aguantar. Cansado de caerte mil veces y no poder levantarte ninguna.
Cansado de todo. Pero nadie se para a pensar que detrás de ese 'cansado' vienen muchas
cosas. Porque nadie se fija en tus ojos llorosos, o en tu mal humor. La
vida pasa y pesa, y parece que nadie se da cuenta de los que se rompen
en añicos.
''Game over.''
Y de repente, todo aquello que creías que tenía sentido, se esfuma como
el humo de ese cigarro que minutos antes tenías entre los labios. La
vida es así, te da y te quita lo que más quieres en cuestión de
segundos.. y lo peor es que la vida no es un juego en el que tengamos tres
vidas para poder valorar las cosas antes de que el tiempo decida
arrebatárnoslas.. aquí cuando pierdes las primera vida, ya no hay
oportunidades, aparece un gran ''game over'' y ya no hay oportunidad de
recuperar todo aquello que de verdad querías.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)