Viniste a mi como la letra de una bella
canción,
todavía me acuerdo de aquella dulce melodía que te escuché cantar,
se quedó grabada muy dentro de mi ser.
Fue aquel momento, cuando te vi sonreir, en el que sentí que podía cantar contigo,
que seríamos una sinfonía
eterna.
Pero pasó el tiempo y cambiaste la letra,
dejando un corazón vacío por el camino.
Ahora sólo me queda lo que fue nuestra canción...