Música

martes, 7 de julio de 2015

-

Mucha gente se sienta a esperar su tren, y cuando llega, no saben reconocer si es el suyo o no, y se quedan en el andén, mientras ven como se cierran las puertas, dejando una herida abierta, y es que ese tren jamás pasará de vuelta.
Pero siempre dicen que si no arriesgas, no ganas, y yo arriesgué y me subí al tren que pasaba por el andén en ese momento, porque me cansé de esperar a que vinieran a por mi, y le encontré, encontré la oportunidad de tener una vida junto a alguien, me subí al tren correcto, a ese del que nunca me bajaré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario